Movimiento para la renovación religiosa

lima3Las preguntas abundan cuando uno acaba de encontrar La Comunidad de Cristianos. El acto religioso del domingo, el bautismo, el entierro… se celebran con gran solemnidad.

¿Por qué hay tanto silencio antes de comenzar? ¿Por qué los presentes participan tan poco? ¿Cuál es el lugar de los niños?

A menudo ése es el primer descubrimiento: La Comunidad de Cristianos tiene un rostro propio y bien definido. Pero ¿qué hay detrás de este rostro? ¿No oculta más de lo que revela? Se nota que el celebrante pronuncia las palabras con la intención de que todas sean acústicamente audibles para los presentes. Pero, ¿qué hay detrás de estas palabras? ¿Es posible llegar a una vivencia más íntima, una comprensión más profunda?

Expresado en términos teológicos: en La Comunidad de Cristianos existe la “libertad de creencia” para los miembros y “libertad de enseñanza” para los sacerdotes. Esto no se refiere sólo a las experiencias sacramentales, sino en general a la cosmovisión y actitud para con la vida. En las congregaciones se tratan cuestiones sociales y espirituales como el aumento mundial de la violencia en todos los ámbitos de la vida, la ecología, el aborto, la eutanasia, la pedagogía, el autoconocimiento y la autoeducación, según las posibilidades e inquietudes, pero jamás se prescribe cómo tiene que pensar o actuar cada miembro en forma individual.

Se busca desarrollar la confianza en la capacidad de cada ser humano de experimentar la cercanía de Cristo y de guiarse por ella; en última instancia, es ésta la meta de todo ejercicio religioso, que en La Comunidad de Cristianos tiene su centro en el acto de Consagración del Hombre.